viernes, 11 de agosto de 2017

No sé yo si esto es normal



No dejo de llorar, a veces me pasa.Todos los días desde hace unos meses.
Motivos no me faltan. 
O sí.
No me gusta llorar, así que me paseo por las redes sociales a ver si pillo algo que me distraiga. 
No lo consigo.
Intento leer, no duro más de cinco minutos.
Decido entrar en el blogg de pseudosocióloga a ver si ha escrito algo nuevo. 
No ha escrito nada nuevo.
Cotilleo los comentarios de su última entrada a ver si algo me distrae.
Uno de sus seguidores le recomienda un libro y un link que habla del libro.
Sigo el el link, empiezo a leer.
Leo sin concentrarme.
De repente me encuentro con esto:

– ¿Quién ha organizado este festival?
– El hombre de las púas de puercoespín en el pelo.
– Yo no veo a nadie con púas de puercoespín en el pelo.
– No. Es que no las lleva.

Me da un ataque de risa.
Sigo sonriendo.
No me lo saco de la cabeza, me encanta.
Creo que tengo que ir al psicólogo.

viernes, 8 de julio de 2016

El pastel

Pseudo está fuera, lejos, en algún país de esos a los que va.
Me escribe por whatsap:

PSEUDO: Gata, hoy es el cumpleaños de tu padre, acuérdate de felicitarlo.
YO: ( MUY ORGULLOSA DE MI) Ya lo he hecho, a primera hora de la mañana
PSEUDO: Compra un pastel y llévalo a la hora de merendar, cuando mi churumbel haya vuelto de fútbol.
Unas horas más tarde:
YO ( MUY ORGULLOSA DE MI). Ya tengo el pastel, y he comprado velas…
PSEUDO: Ponlo en la nevera gata.
YO: (MÁS ORGULLOSA DE MI) Lo he puesto nada más llegar.
PSEUDO: ¿Qué has pensado hacer para no olvidártelo en tu casa?
YO: (NO TAN ORGULLOSA DE MI YA)… Pues estaba pensando pero no sé…
PSEUDO: Pon un post-it
YO: Yo no tengo post it en mi casa, y además no lo vería..
PSEUDO: Pues un papel tamaño folio en la puerta
YO: ( RECUPERANDO EL ORGULLO) mmm. He tenido una idea.
Le envío foto de mi idea


PSEUDO: No creo que sea suficiente
YO: ( AHORA SI, OTRA VEZ ORGULLOSA DE MI). Ya lo he solucionado. Le envío foto de mi segunda idea.

Pseudo se queda tranquila.
YO ESTOY MUY ORGULLOSA DE MI.
Horas más tarde en el coche, yendo a casa del homenajeado
YO: (HABLANDO SOLA)Ten cuidado conduciendo gata no vayas a volcar el……….. cagoentó
Vuelvo a casa, abro la puerta, aparto la maleta por segunda vez, y esta vez SI cojo el pastel, Ya vuelvo a estar orgullosa de mi.

Pseudo no dice nada, porque no se lo he contado

domingo, 11 de octubre de 2015

¿Se me fue al carajo?

loc. verb. coloq. Echarse a perder, tener mal fin.
Así, tal cual, se echó a perder. Y supongo que hubo muchas razones, ninguna por sí sola, todas juntas demasiadas.
Por el camino perdí mucho, nada que no se pueda recuperar, pero cuanto. Nadie me lo quitó, nadie me lo robó, solo lo perdí. Y es que las cosas se pierden por no prestarles atención, por no darles importancia, por creer que siempre estarán ahí, sin importar que tú las muevas de sitio, las tapes con otras nuevas o las coloques en un lugar al que visitas cada vez menos.
Pero en eso estoy, recorriendo los lugares que hace tiempo no visitaba, buscando mis gafas para ver bien, mis llaves para abrir puertas tanto tiempo cerradas y cerrar otras demasiado tiempo abiertas, ordenado mis libros, repasando fotos, escuchando música otra vez, escuchando música, escuchando música. ¿Cómo he podido vivir tanto tiempo sin música?  ¿cuándo dejé de cantar? Pero cómo he podido vivir sin cantar?
Se me fue al carajo, si, pero vuelvo a cantar. Y me siento culpable a ratos, pero luego, cuando no estoy pensando, vuelvo a cantar.

Y quiero creer que él  también canta, o lo que fuera que sea lo que dejó de hacer durante estos años. Y lo quiero creer con todas mis fuerzas. Si él canta, nada se nos fue al carajo, todo habrá valido la pena.